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sábado, 19 de julio de 2014

Posiciones que ayudan a controlar la eyaculación.

Cuando estés experimentando dificultades para controlar tu eyaculación, prueba con las siguientes posiciones sexuales que te ayudarán a reducir el exceso de excitación
Recuerda también que la comunicación con tu pareja es importante, ya que necesitas hacerle saber cuándo detener los movimientos o realizarlos de manera menos intensa y más pausada, de manera que reduzcas tu nivel de excitación y puedas controlar tu eyaculación, antes de que su control quede fuera de tu alcance. También es esencial la comprensión entre la pareja y el sentido del humor, que ayudarán a disipar la ansiedad por el desempeño, el temor al rechazo y la angustia por evitar la eyaculación no deseada.

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Desde la posición en que la mujer se encuentra arriba del hombre, te encontrarás en una posición receptiva y será ella la parte más activa. Esto hará que tengas que moverte menos e inclusive puedes relajarte un poco, y disfrutar de las sensaciones placenteras sin tanta excitación. Sin embargo, pídele a tu pareja que reduzca la intensidad de los movimientos, la profundidad de penetración o cualquier otro estímulo que pudiese desencadenar una eyaculación rápida. Desde esta posición es necesario que haya suficiente confianza y comunicación entre la pareja para ir ajustando el ritmo a lo largo del encuentro sexual.

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Otra posición recomendada para controlar la eyaculación es la posición donde ambos están de lado. Esta posición es bastante tranquila y sosegada, y permite una penetración menos profunda. Ayuda a la comunicación entre la pareja ya que permite un contacto corporal total. A partir de esta posición sigues siendo la parte activa de la pareja, pero esta vez, de un encuentro sexual lento y sensual. Esto te ayudará a reducir emociones de premura, aceleración y ansiedad. Entrégate a experimentar en el momento presente, sin importar los resultados. Si la eyaculación sucede, disfrútala a plenitud, con la certeza de haber disfrutado también de todos los momentos anteriores a ella.

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La posición en la que el hombre se encuentra sentado sobre una silla, o en el suelo con las piernas cruzadas, requiere muy pocos movimientos externos. La excitación se produce a través de suaves movimientos entre la pareja, y mediante contracciones internas del músculo pubococcígeo (PC) de ambos. Los cuerpos se encuentran erguidos y entrelazados, y la pareja puede besarse y acariciarse con las manos. El énfasis está en fortalecer la conexión emocional y afectiva, y no tanto en el logro del orgasmo. Si éste ocurre, formará parte de esa experiencia de unidad con tu pareja.

Recuerda estos consejos:

  • Si deseas controlar tu eyaculación evita los encuentros sexuales acelerados o apurados, por más excitantes que te puedan parecer. 
  • Reúnete con tu pareja en un sitio tranquilo que sea agradable para ambos. Si tienes una relación de pareja estable, añade romanticismo y sensualidad al encuentro. 
  • Disfruta del momento, del aire que respiras, de la piel de tu pareja, no hay apuros… Tómate tu tiempo, disfruta del camino, no hay metas ni objetivos que lograr. 
  • Si pierdes la erección no te preocupes, eso es natural en un tipo de encuentro sexual más tranquilo. Es momento de disfrutar de la sensualidad en todo tu cuerpo y no sólo en tus genitales. Este es un aprendizaje nuevo para muchos hombres, quienes por mucho tiempo han estado, de alguna manera, presionados en demostrar que son competentes sexualmente a través de su erección, orgasmo y eyaculación. 
  • Hazle saber a tu pareja qué está funcionando para ti. Durante el encuentro sexual, exprésale con gestos, palabras, suspiros, susurros o de cualquier otra forma, qué te estimula y indícale con gentileza qué te hace sentir sobreestimulado y a punto de tener una eyaculación rápida. Dile cuán importante es su presencia y apoyo en este proceso de aprendizaje mutuo. Al final, los dos recibirán los beneficios de esta experiencia. 
  • Puedes destinar todo un fin de semana para un encuentro sexual relajado y prolongado con tu pareja. Desconecten teléfonos y equipos electrónicos y sólo dedíquense a amar. Coman sano y nutritivo para regenerarse y recuperar nuevas energías.
Fuente about.com

viernes, 31 de enero de 2014

¿Eyaculación femenina? Pudo haberte pasado incluso sin darte cuenta.

El orgasmo femenino es una orquesta de estímulos eléctricos que sin embargo no se manifiesta visiblemente, a diferencia del orgasmo masculino.



Aunque la mujer esté increíblemente excitada, su cuerpo no da signos externos de que el orgasmo ha tenido lugar, a diferencia de la eyaculación masculina, donde el semen es evidencia indudable de orgasmo. Pero existe un alto porcentaje de mujeres que entre asombradas y ligeramente avergonzadas han experimentado lo que la industria porno ha llamado squirting, y la ciencia médica eyaculación femenina.

Esta eyaculación consiste en la expulsión violenta (pero no necesariamente dramática) de un fluido blanco o ligeramente marrón, de consistencia mucho más líquida que el semen y mucho más abundante. Aunque similar al chorro de la orina, el líquido producto de la eyaculación femenina no es orina, sino un fluido almacenado en las glándulas de Skene que es expulsado por la uretra y que no deja manchas al secarse, como el semen.

Las numerosas técnicas para producirlo recomiendan una estimulación vigorosa del punto G, ya sea con un dildo de punta curvada o utilizando posturas coitales que estimulen las paredes superiores de la vagina. Sin embargo, la disposición de la mujer para llegar al orgasmo y disparar la eyaculación femenina son factores que no deben subestimarse.

Como muchas investigaciones relativas a la anatomía femenina, la eyaculación de la mujer no ha sido estudiada sino desde finales del siglo pasado, pero se sabe que las glándulas de Skene son dos orificios a los lados del punto G, imperceptibles a simple vista, que van llenándose de la lubricación femenina y que lo expulsan durante el orgasmo. Es por ello que el punto G es importante para estimular las glándulas de Skene, que al eyacular seguirán el ritmo de este.

Por otra parte, la industria del cine para adultos ha creado –como en muchos otros casos– expectativas desorbitadas que venden la idea de que la eyaculación femenina es como un aspersor de agua. La expulsión de este líquido puede tener tanta presión como la eyaculación masculina, pero también puede presentarse como una humedad fuera de lo común que nos hace creer que hemos mojado las sábanas más de lo habitual durante el sexo, o al masturbarnos. Es por eso que muchas mujeres pudieron haber experimentado sin saberlo la eyaculación, confundiéndola con un residuo secundario de la excitación.

Fuente: avantsex.com

miércoles, 22 de enero de 2014

Técnicas taoístas para controlar la eyaculación.

Los sexólogos modernos han diseñado técnicas y ejercicios para aprender a controlar la eyaculación.
 
 
Están basadas en tomar consciencia de las reacciones de tu cuerpo, percibir el punto en el que la eyaculación se vuelve inevitable (punto de no retorno) y en la ejercitación de tus músculos pélvicos.
Los antiguos chinos diseñaron el “método cerrado”, una técnica sencilla y muy efectiva para controlar la eyaculación masculina. Además, puedes continuar disfrutando de los placeres de la unión sexual ya que no tienes que interrumpirla. Ellos pensaban que cualquier hombre que no pudiera esperar hasta que su pareja quedase completamente satisfecha en cada encuentro sexual, debía practicar y ejercitarse hasta mejorar.
He aquí algunas recomendaciones generales del “método cerrado” para controlar la eyaculación:
  • Evita la excitación excesiva al momento de la relación sexual. Sabemos que es agradable, pero no te permitirá disfrutar mucho tiempo del coito.
  • Penetra con suavidad y lentitud. Haz los movimientos de salida más fuertes que los de entrada.
  • Durante el coito haz secuencias de tres penetraciones superficiales (a unos 5 centímetros de profundidad) y una penetración profunda. Los movimientos cortos reducen la estimulación del pene. Haz dos o tres series y después detente.
  • A medida que vaya aumentando el tiempo antes de que eyacules, puedes realizar cinco penetraciones superficiales y una profunda. Más adelante, harás nueve superficiales y una profunda. Todos estos movimientos los debes hacer de manera lenta y cuidadosa.
  • Por ahora, evita recibir sexo oral ya que es una estimulación muy intensa si estás aprendiendo a controlar tu eyaculación.
  • No intentes distraerte sacando cuentas o recordando las noticias. En cambio, concéntrate en las imágenes y sensaciones placenteras que te brinda tu pareja: su fragancia, su pelo, la suave textura de su piel, el roce de sus labios… Así, podrás retirar tu atención de ti mismo y sentir menos ansiedad o exigencia.
Aprende a realizar la técnica taoísta del “método cerrado” para dominar tu eyaculación y permanecer el tiempo que desees en el acto sexual. Según los antiguos chinos, se parece a “detener el río Amarillo con una mano”. Una persona apacible lo aprenderá más deprisa que una impaciente.

Respira profundamente y realiza la secuencia 3 por 1

Para que puedas controlar tus movimientos, colócate en la posición sexual donde el hombre está arriba. Cierra los ojos y la boca, respira por la nariz profundamente con suavidad, hasta que dejes de jadear. Mientras respiras de esta manera, haz unas tres veces la secuencia de tres penetraciones superficiales y una penetración profunda. Luego detente. Comienza otra vez.

Retrocede sin salir, cuando esté subiendo mucho tu excitación

Es mejor retirarte demasiado pronto que demasiado tarde. Por esto, ante las primeras señales de que estés comenzando a sentirte excitado, es decir, mucho antes de que estés a punto de perder el control (punto de no retorno), alza tu cintura con un movimiento rápido. Con esto, retirarás tu pene hasta que quede a unos 2 o 3 centímetros de la entrada de la vagina, sin salir de ella. Sin mover tu pelvis, respira profundamente hacia el abdomen varias veces y al mismo tiempo, hala hacia arriba tus músculos pélvicos, como si quisieras retener la orina. Pudieras necesitar estar detenido allí unos 10 o 30 segundos hasta calmarte. Después, vuelve a retomar la secuencia de penetración de tres por uno.

Presiona a la vez tu perineo

En la técnica de Masters y Johnson es la pareja quien aprieta la punta del pene para controlar la eyaculación. En este caso, es necesario extraer el pene y detener el coito. En la técnica taoísta del “método cerrado” no es necesario parar la relación sexual, ya tú mismo puedes presionar tu perineo por unos 3 o 4 segundos con los dedos índice y medio de tu mano, mientras respiras pausadamente y halas hacia arriba tus músculos pélvicos. Esto calmará la excitación y detendrá la eyaculación. La presión en cualquier parte del perineo – ubicado entre el escroto/testículos y el ano puede ayudar. Sin embargo, los taoístas hablaban del punto del “millón de monedas de oro”, que es una zona específica en el perineo que, al ser presionada, te ayudará a interrumpir el flujo eyaculatorio. Este punto se encuentra justo delante del ano, pero antes de la raíz del pene, que está detrás de los testículos.

Eyacula, si ya estés muy excitado

Según la medicina tradicional china, retirarte y forzar tu ching (semen) hacia atrás cuando ya estás muy excitado puede causar dolores en la vejiga, el intestino delgado y los riñones. Si ya estás a punto de perder el control es mejor eyacular, disfrutar completamente de tu orgasmo y no juzgarte duramente. La próxima vez que practiques, podrás avanzar un poco más en el dominio de tu eyaculación. La buena noticia es que la eyaculación es un reflejo que puedes aprender a controlar a voluntad con práctica y perseverancia.

Fuente: about.com