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viernes, 7 de marzo de 2014

Cosas importantes que debes saber sobre el sexo anal.

A mucha gente le gusta el sexo anal. A otras les da vergüenza, o piensan que es algo sucio. El sexo anal es a menudo un tabú.

tocada-de-culo

¿Qué tiene de placentero?

Puede ser placentero que te toquen el ano. También puede dar placer sentir un dedo dentro del ano. Si introduces un dedo en el ano de tu pareja durante el acto sexual, humedecerse primero el dedo con saliva o lubricante. Al primer contacto, el ano se contraerá – es un reflejo muscular. Deja el dedo dentro inmóvil, y espera un poco antes de continuar.

Posibilidades

Acariciate el ano mientras te masturbas.
Toca o acaricia el ano de tu pareja durante el acto sexual.
Introducir algo en el ano (dedo, pene, vibrador).
Lamer el ano – esto se llama también “anilingus” o “beso negro”.
Presionar o acariciar la piel entre los testículos y el ano (el perineo).

Estimulación de la próstata

En los varones, un poco dentro del ano, se puede sentir la próstata. Es una de las partes más sensibles del cuerpo masculino. Se encuentra a unos cinco centímetros dentro del ano, del lado del estómago. Algunos chicos se excitan al estimulárseles la próstata. Se puede lograr introduciendo y sacando reiteradamente el dedo en el ano.
El ano se encuentra próximo a los órganos sexuales, tiene muchas terminaciones nerviosas y se contrae al tener un orgasmo. Es por estas razones que el sexo anal puede ser placentero.

Dolor

El sexo anal no debería doler. Sin embargo, si no tienes ninguna experiencia al respecto, puede resultar doloroso. Usa lubricante y distiéndete durante el acto sexual; así se irá el dolor. Si duele al introducir el pene en el ano, retirarlo cuidadosamente, porque el hacerlo rápido puede causar aún más dolor.
A mucha gente le gusta incluir el ano en las actividades sexuales. Si tú no lo deseas, hazlo saber. ¡No tiene porqué gustarte todo!

Consejos para tener sexo anal sin problemas

- Tómate tu tiempo.
- Comienza con cuidado y suavemente, y darse tiempo para
relajarse.
- Utilizar siempre un lubricante a base de agua.
- Utilizar siempre un preservativo. El interior del ano puede infectarse con facilidad. Se pueden producir pequeñas heridas o fisuras en la piel, haciéndote más susceptible a infecciones con el VIH u otras enfermedades de transmisión sexual (ETS). De romperse el condón, deberías dirigirte a un médico o clínica para someterte a un test de enfermedades de transmisión sexual. No tienes porqué practicar el sexo anal. Si no lo deseas, o no funciona, simplemente opta por otra cosa que sí disfrutes. ¿Preocupado por la higiene?
- Asegúrate de defecar antes de iniciar el sexo anal. Pueden también por ejemplo ducharse juntos.
- Cambia de condón si vas a tener sexo vaginal después del sexo anal. Y si lo has hecho sin condón, al menos lávate el pene. Lo mismo se aplica a los consoladores y vibradores.
- Si vas a introducir un objeto en el ano, asegúrate que la forma sea la apropiada. La punta del objeto debe ser redonda, y la base más ancha que el resto, de otro modo puede ser succionado dentro del recto y quedar atascado.
El sexo anal nunca conduce al embarazo. Sin embargo, sí puede suceder si el esperma se desliza hacia la vagina.

La primera vez

La primera experiencia con el sexo anal puede darte miedo  y resultar a veces dolorosa. Esto suele solucionarse de la mano de la experiencia, usando lubricante y distendiéndose durante el acto sexual.

Paso a paso

1. Primero toca y acaricia el ano, para acostumbrarse a la sensación. Si a tu pareja le gusta, puedes introducir un poco el dedo en el ano y moverlo lentamente hacia adelante y hacia atrás.
2. ¿Te gustaría ir más lejos? Puedes introducir en el ano un pequeño consolador o un butt plug (consolador especialmente diseñando para el ano, también denominado “tapón de culo”), para acostumbrar al ano a algo más grande que un dedo, pero menor que un pene.
3. ¿Están satisfechos con los resultados y desearían ir aún más lejos? Se puede cuidadosamente introducir la cabeza del pene – ¡Utiliza un condón y mucho lubricante! Hazlo lentamente y con cuidado, para que ambos puedan acostumbrarse. Si causa dolor, retira el pene lentamente. De hacerlo rápido, puede doler aún más.
4. ¿Les gusta a los dos? Entonces el chico puede lentamente penetrar aún más profundo en el ano y también aumentar la velocidad.

¡Gay o heterosexual, da igual!

¿Es el sexo anal algo exclusivo de los homosexuales? No, en absoluto, los heterosexuales también tienen sexo anal. Es una de las formas de tener sexo tanto para homosexuales como para heterosexuales.

Fuente: hablemosdesexo.com

Los secretos del Sexo Anal.

El sexo anal es la estimulación sexual directa del ano y las zonas cercanas. Aparte de la penetración se considera la estimulación oral y manual.

Culo
Foto dookshoot.com

El ano, es una zona erógena muy potente capaz de proporcionar gran cantidad de placer tanto al hombre como a la mujer.  El hecho de que se considere como una práctica dolorosa es porque para disfrutar la penetración anal hacen falta paciencia, consideración y grandes cantidades de lubricante.
Si hablamos de lamer, chupar o acariciar el dolor no existe.

Pero, ¿Por qué duele y como hacemos para que no pase?

La vagina es un conducto musculoso  que reacciona abriéndose y lubricándose ante la excitación. El ano es un esfinter, es decir, un “cierre” en este caso del intestino que está diseñado para dejar salir, para expulsar.  Cuando el cuerpo siente que algo quiere entrar por la puerta de atrás, ¿qué hace? la cierra.
Tampoco tiene lubricación propia, lo importante de la lubricación es que no haya fricción. Cuando hay fricción seca no solo duele sino que quema, la piel se puede rasgar y llegar a sangrar.
Lo principal para disfrutar de este juego es empezar poco a poco.
Para que el esfínter se relaje y se abra lo ideal sería empezar estimulándolo oralmente puesto que la lengua es blanda, suave y húmeda.  Lamidas, succiones, besos o suaves mordiscos proporcionan gran placer y van acostumbrando a la zona al contacto.
El siguiente paso sería la estimulación manual. Que conste que aún no hemos introducido nada en ningún sitio, solo acariciamos y masajeamos, con lubricante a ser posible.
Esto no es una cuestión mecánica.  Mientras masajeamos con suavidad la zona, puede (y debe) haber besos, caricias, masturbación genital, palabras, masaje en la espalda, suaves palmadas en los glúteos… quién sabe, depende de los gustos de cada uno. La idea es disfrutar del proceso.
Cuando el receptor se sienta cómodo, puede pasarse a la penetración con los dedos. Mejor dicho, con uno solo y siempre bien lubricado. Para penetrar no hay que meter el dedo como quién se urga la nariz, debe ser despacio y con la yema como si quisiéramos plasmar la huella dactilar, así evitamos raspar con las uñas.
Es importante que el esfínter vaya cediendo solo, no forzarlo.
Así vamos dilatándolo y relajándolo.  Si no se relaja, es porque estamos yendo demasiado rápido. Recuerden siempre estár atentos a las reacciones del cuerpo de su compañero/a.
Cuando la penetración con los dedos resulte placentera, podemos pasar a introducir el pene o un juguete (dildos, masajeadores prostáticos, plugs, bolitas anales)
Para un sexo anal rico, no hace falta una penetración muy profunda.  Con introducir la punta del miembro/accesorio es suficiente. Ya luego irás cogiendo gusto y confianza para profundizar la penetración y explorar otros placeres del sexo anal.

Algunas consideraciones higiénicas:

  • Una cosa está clara, a poca gente le gusta meter la boca o los dedos en un lugar desaseado, así que si quieres sexo anal lo mejor es asear antes la zona. Con lavarlo con agua y jabón es suficiente.  Puede introducirse lévemente un dedo durante la limpieza para enjuagarlo un poco por dentro.
  • Por otro lado, algunas personas se realizan lavativas antes del sexo  para vaciar el intestino. Esto es una opción personal, si bien es cierto que  generalmente la materia fecal esta en una parte más profunda  en el cuerpo, es posible que la estimulación deje algunos restos incómodos. Para evitarlos, lavativas de agua tibia con una ducha o pera de limpieza anal.
  • Dentro del intestino habitan bacterias nocivas para la delicada flora vaginal/urológica. Lo ideal para evitar infecciones es el uso de preservativo. Otro consejo es seguir el clásico orden de penetración boca-vagina-ano, boca-ano o vagina-ano.
    Recuerden que si existe intercambio de fluidos existe riesgo de contagio de enfermedades de transmisión sexual. Por el ano también. Hay que cuidarse.

El tabú del Sexo anal

El sexo anal no es tan sencillo como el coito tradicional, requiere medidas de higene especiales, y dedicarle una atención especial. De alguna manera hay que tratar de no ceder al impulso de penetrarlo con pasión, por lo menos en un primer momento.
Por ser tan tabú, los varones lo ven como un logro y las mujeres como un pecado, es clásico en los textos sexológico-periodísticos  plantear el tema como si fuera un gran acontecimiento. Los hombres heterosexulaes son generalmente reacios a que su amante les penetre, solo de pensarlo a la mayoría se le encoje el cuerpo (e incluso más),  no sabemos si por ser “cosa de gays” o por miedo a lo que puedan descubrir.
El hecho de que los homosexuales gozen del sexo anal de una manera más libre es porque para el sexo masculino es especialmente placentera esta parte del cuerpo.  A escasos centímetros de la entrada del ano, más o menos debajo de la vejiga se encuentra la próstata (le dedicaremos un post completo prontamente). Esta glándula aparte de sus muchas funciones indispensables para la salud masculina, al ser estimulada por vía anal produce un intenso placer y bien tratada llega a producir orgasmo y eyaculación.
Las mujeres también pueden alcanzar el orgasmo “por detrás”, se llama orgasmo indirecto. En cualquier caso mientras practicas con a tu compañera no está de más tocarle en otras partes para que disfrute más de la experiencia. Las mujeres necesitan delicadeza para este juego, besos, caricas, mordisceos, masajeo del cuerpo, lo de siempre.
Si existe un colectivo para el que el sexo anal es tabú es el de los hombres heterosexuales.  “Por mi culito nada de nada” piensan. “Eso es de gays”, “¡no ni cagando!” .
Y  no saben es que están perdiéndose la mayor fuente de placer masculino, poder experimentar el orgasmo sin distracciones.  La próstata tiene una sensibilidad semejante al famoso punto G de las mujeres, se la conoce a menudo como punto “P”. Está directamente conectada con el aparato reproductor masculino, entre otras cosas se encarga de segregar el líquido en el que fluyen los espermatozoides.
Para una mujer también puede ser erotizante penetrar a su compañero, un cambio de roles más allá de la cásica dominación fálica ¿a quién no le gusta tener el control? ¿Y aquién no le gusta perderlo?

Algunos juguetes para el placer anal

  1. dildos: Los dildos anales se diferencian de los tradicionales porque en la base tienen un tope, el ano tiene un movimiento natural de succión, muchos han acabado en el hospital por esto, de ahi la importancia de este detalle en el diseño de dildos anales.
  2. arneses: Sirven para colocar un dildo y penetrar. Está pensado para que lo usen las mujeres, pero también lo pueden utilizar los hombres para una doble penetración.
  3. plugs: Son unos artefactos para dejar dentro del ano, tienen forma de peonza y un tope en la base, su uso primero es dilatar  aunque hay a quién le gusta dejarlo ahí puesto.
  4. masajeadores prostáticos: Son de uso masculino, pequeños y ergonómicos hacen su labor como tienen que hacerla. Algunos incluso vibran.
  5. bolas anales:  Una serie de bolitas unidas por un cuerpo (cuerda o silicona). También se llaman bolas tailandesas, se introducen y luego se sacan despacito durante el orgasmo. Increible.
Así que amigos no sean tímidos y experimenten con su cuerpo. Solo un último consejo, para las primeras veces agendar el encuentro. El sexo anal requiere tiempo, no sirve para un encuentro fugaz. Paciencia y disciplina. Siempre “litros” de lubricante y por favor condón.
¿Algo que decir?

Fuente: fetish.cl

jueves, 6 de marzo de 2014

Consejos para disfrutar del sexo anal.

El ano puede estimularse de muchas maneras, desde utilizando la lengua hasta introduciendo un dedo, un juguete o un pene.

Foto lapatilla.com
Foto lapatilla.com

Todas estas formas son calificadas como sexo anal y estimulan una zona erógena llena de terminaciones nerviosas que muchas veces desaprovechamos. Centrándonos en las técnicas que implican penetración, hoy damos unos consejos para disfrutar del sexo anal.

El sexo anal no duele

El principal motivo por el que el sexo anal no es más practicado es por el miedo al dolor. Sea por lo que les han contado por experiencias anteriores, muchas mujeres no están dispuestas a pasar un mal rato.
La realidad es que el sexo anal no tiene porque doler, ¡ni siquiera al principio! Si se hace con cuidado, respetando los tiempos y la peculiar fisiología de esta zona el sexo anal es muy placentero.

Un trabajo gradual

Desechad la idea de llegar y conseguir un sexo anal fácil y satisfactorio a la primera. En la mayoría de los casos, requiere un trabajo que incluso puede durar varias sesiones hasta que os sintáis cómodos, consigáis una dilatación adecuada y os acostumbréis a la sensación. ¡Pero no os echéis atrás! Merece la pena.
El trabajo comienza de forma individual, es recomendable que la persona que vaya a recibir el sexo anal haga ejercicios de inserción de un dedo para ir acostumbrándose a la sensación. Esto puede hacerlo por ejemplo en la ducha.

Sexo anal con confianza

Como en cualquier otra practica, es importante hacerla por deseo propio y no porque le apetezca a la pareja. Ninguna práctica sexual es esencial para una vida sexual plena (ni siquiera el coito) y lo importante es disfrutar.
También es importante una buena comunicación con la pareja, sobre todo en el caso del sexo anal, donde las sensaciones pueden ser distintas. Saber decir NO es imprescindible para poder parar en el momento que moleste.

Prepara el ambiente

Un ambiente cómodo y sugerente siempre ayuda mucho a entrar en materia. Colocad unas velas, un poco de música, precededlo de una cena romántica o una velada especial.

Dilatar poco a poco

Este es de los consejos más importantes para disfrutar del sexo anal. El ano no está preparado para la penetración y se dilata muy lentamente.
Contiene dos esfínteres, el primero y más cercano a la entrada se contrae de manera voluntaria y pero el más profundo es involuntario y se contrae como respuesta a la ansiedad y el miedo.
Hay que comenzar a dilatar con un dedo y luego ir subiendo a dos, un dildo estrecho etc. hasta llegar al pene.

Siempre con lubricantes

El ano carece de lubricación natural así que es esencial utilizar algún tipo de lubricante, incluso para meter un dedo.
Hay lubricantes específicos para este tipo de penetración, algo más densos y duraderos. Los de silicona son ideales pero no se pueden utilizar con preservativo.
También hay lubricantes con componentes relajantes para facilitar la inserción.

La importancia de parar

La mayor parte de las malas experiencias con el sexo anal ocurren por no ser suficientemente delicado. Durante la penetración de un dedo, dildo o pene puede haber un momento en que se toque musculo aún no dilatado y sentir un pinchazo, aquí es importante avisar a la pareja para que detenga la inserción.
Hay dos errores frecuentes; el primero es sacar el pene en este momento, lo que provocará que la dilatación se pierda y nos quedemos con el mal gusto de ese último momento de dolor, el segundo es ignorar el dolor y empujar más, que no tendrá otra consecuencia que agudizar el dolor.
Lo mejor es parar la penetración durante unos segundos hasta que se dilate y luego continuar lentamente y pendiente de las sensaciones.

Juguetes que ayudan

En las tiendas eróticas podemos encontrar juguetes que ayudan a la dilatación del ano. Podemos utilizar, por ejemplo, bolas anales e ir introduciéndolas de una en una. También dildos específicos para el ano.
Es importante que utilicemos juguetes cuya función sea el sexo anal, esto lo sabremos porque cuentan con un “tope” que impide que se introduzcan totalmente en el ano. Con otros objetos corremos el riesgo de no poder sacarlos.

La dieta influye

Lo que comemos tiene mucho que ver con como disfrutamos del sexo anal. Es necesario que nuestra dieta contenga suficiente fibra para que los movimientos digestivos sean correctos y las heces no sean duras.
Un estreñimiento continuo daña los tejidos del ano y puede dificultar el disfrute del sexo anal. Incluye fruta y verduras en tu dieta para unos movimientos intestinales saludables.

La suciedad en el sexo anal

Otro de los miedos ante esta práctica es la posible suciedad que se encuentra en los dedos o el pene.
Respecto a la estimulación manual podemos evitar mancharnos si utilizamos guantes de latex. El pene puede estar protegido con un preservativo.
Algunas personas optan por ponerse un enema para una limpieza más profunda pero no es conveniente abusar de esta medida.

La higiene ante todo

El ano contiene microorganismos que pueden provocar infecciones en otras partes del cuerpo como la vagina.
Si se introducen los dedos, un juguete o el pene en el ano, no se debe penetrar seguidamente la vagina. Siempre es necesaria una limpieza antes y cambiar el preservativo.

Cuidado con las ETS

Durante el sexo anal se pueden abrir microlesiones que facilitan el contagio de enfermedades como el VIH.
Por eso es conveniente extremar las precauciones en la realización de esta práctica y utilizar siempre preservativo. Hay preservativos especiales para la penetración anal que tienen más grosor y mayor cantidad de lubricante.

El orgasmo en el sexo anal

La principal zona erógena y provocadora de orgasmos estupendos es, al fin y al cabo, la mente. Esto significa que si el sexo anal es una práctica tremendamente excitante para ti, es muy posible que llegues al orgasmo solamente con la estimulación en esta zona.
En general el sexo anal por sí solo provoca mucho placer pero no suficiente para llegar al orgasmo. Combinar esta estimulación con la del clítoris es una gran idea si quieres disfrutar de un orgasmo explosivo.

No practiques sexo anal si…

Evita el sexo anal si tienes hemorroides, el roce con el dildo o el pene pueden irritar y abrir las lesiones complicando su curación.
Tampoco lo practiques si sufres estreñimiento, diarrea o cualquier molestia en esta zona.

Fuente: doctissimo.es

Las hemorroides y el sexo anal, algunas preguntas y respuestas.

Hay ciertos temas que, aunque sean lo más normal del mundo, nos cuesta tratarlos en las consultas médicas o en cualquier otro ámbito. No son temas comunes de conversación, son temas tabú.


¿Que son las hemorroides o várices hemorroidales?

Las hemorroides, son venas hinchadas y dolorosas en la porción baja del recto o del ano.

Causas

Las hemorroides son muy comunes, especialmente durante el embarazo y después del parto. Éstas resultan del aumento de la presión en las venas del ano. Dicha presión provoca que las venas se hinchen, haciendo que duelan, particularmente cuando usted está sentada.
La causa más común es el esfuerzo durante la defecación.
Las hemorroides pueden ser causadas por:
  • Esfuerzo durante las deposiciones.
  • Estreñimiento.
  • Sentarse durante períodos de tiempo prolongados.
  • Infecciones anales.
  • Ciertas enfermedades, como la cirrosis hepática.
Las hemorroides pueden estar dentro o por fuera del cuerpo:
  • Las hemorroides internas se presentan justo dentro del ano, donde comienza el recto.
  • Las hemorroides externas ocurren en el orificio anal y pueden colgar por fuera del ano.
¿El sexo anal provoca hemorroides?

La repuesta es no, el sexo anal no las provoca, otra cosa es que haya gente que tenga hemorroides internas y ni siquiera sea consciente de ello, y al practicar sexo anal produzca irritación en las hemorroides y sean a partir de ahí conscientes de ellas.

-¿Y es bueno tener sexo anal con hemorroides?

-Se puede tener. No hay ninguna contraindicación. Donde sí recomendamos a los pacientes que se atiendan y eviten tener sexo anal es cuando tienen una fisura que puede provocarse por traumatismo, por la propia penetración o por estreñimiento severo.

-¿Tiene cura?

- Sí, y luego del tratamiento el paciente puede tener sexo anal normalmente.

-¿Importancia del preservativo?

Mucha, ya que, aparte de las diversas bacterias que existen en la materia fecal (y de estas no nos libramos nadie), las hemorroides sangrantes internas pueden no provocar dolor, y si se da este caso la posibilidad de enfermedades de transmisión sexual aumentan considerablemente.
En caso de hemorroides sangrantes externas lo mismo, aunque dudo que alguien tenga ganas de llevar a cabo esta practica sexual en dicho caso.

¿Y las fisuras anales?

El sexo anal, si no se tiene un poco de cuidado o no se lubrica bien la zona, si que puede provocar fisuras anales, que son un pequeño desgarro en el tejido que recubre la parte inferior del recto.
Una fisura anal puede causar sangrado y deposiciones dolorosas, por lo cual hay gente que las confunde con las hemorroides, lo cual ayuda a aumentar el mito de que el sexo anal provoca hemorroides.

-¿Tener demasiado sexo anal provoca dilatación del esfínter o incontinencia?

-No, para nada, curiosamente tengo la experiencia con pacientes homosexuales cuya actividad sexual es frecuente y su esfínter se encuentra bastante bien. Sería muy raro un caso de incontinencia.

Fuente: lapatilla.com

miércoles, 5 de marzo de 2014

Sexo anal. Más allá de la penetración con el pene.

No todo en Erotismo es penetración. Es más, la mayoría de técnicas eróticas no la contemplan. Pero nuestra cultura se empeña adorar el falo y su uso como único elemento verdadero del Sexo.

Foto youtube.com
Foto youtube.com

Por eso muchas personas, cuando oyen hablar de sexo anal, entienden por tal la penetración con el pene. Pero se puede jugar de muchas otras maneras con el ano.

Ha aquí algunos ejemplos:

1. Acariciar con el dedo: Se trata de suavemente estimular la delicada piel que recubre el ano. Antes debes recubrir tanto su superficie como la de tu dedo de lubricante. Te recomiendo ponerte un guante de látex o un preservativo, lo hace más suave y evita que irrites con las uñas. En cualquier caso deberás recortarla porque son un riesgo en esta zona tan delicada.
No te olvides de usar la otra mano para completar la experiencia tocando otras partes de su cuerpo. Es muy placentero combinar la caricia anal con la masturbación.

2. Juguetes eróticos: Con ellos puedes acariciar y también penetrar. Hay básicamente tres tipos:
  • a. Dildos: Tienes forma de pene de mayor o menor grosos. Los hay hiperealistas pero también encontrarás de color y forma diferente. Pueden ir unidos a un arnés y así permiten a las mujeres simular una penetración anal. Nota: Disfrutar de esta práctica si te la ofrece una mujer no significa, en ningún caso, ser homosexual. La homosexualidad es la preferencia por disfrutar del cuerpo de personas del mismo sexo, no del uso de determinadas técnicas.
  • b. Plugs anales: Son dildos diseñados para permanecer dentro del ano un cierto tiempo. Se pueden usar para acariciar, o para proporcionar placer con las penetraciones sucesivas pero su principal función es llenar el orificio.
    Esta sensación de “relleno” es muy placentera para algunas personas. En las mujeres puede suponer un placer adicional a la penetración vaginal. También se usa como castigo en el BDSM.
  • c. Collar de bolas anales: Se trata de varias bolas muchas veces de varios tamaños unidas por un hilo. El placer se obtiene al ir introduciéndolas dentro del ano y al sacarlas. Lo puedes hacer rápido o lento, según tu criterio. Te recomiendo los “collares” fabricados por marcas de juguetes eróticos. Son más seguros al recubrir las bolas y el hilo de látex. Así se evita que se suelten o se rompa el hilo. Producen una sensación muy similar sin “efectos secundarios”.
3. Lamer: Vulgarmente conocida como “beso negro” esta técnica puede dar mucho placer. La zona del ano es muy sensible y como la lengua, a diferencia del dedo, ni tiene estructuras capaces de erosionar, ni puede apretar demasiado, puedes estimular sin tomar muchas precauciones.
Por supuesto sólo debes practicarla si hay una buena higiene.
Como en el punto anterior usa las manos para complementar la experiencia. En este caso tienes dos.
Como has podido ver la penetración con el pene es sólo una de las muchas posibilidades a la hora de jugar con el ano. Tenlas en cuenta porque son igualmente placenteras (a veces más). Y, sobre todo, combina. Estimula otras áreas sin temor, experimenta con las diferentes opciones. Tanto tú como la otra persona saldréis ganando.

miércoles, 29 de enero de 2014

Cosas importantes que debes saber sobre el sexo anal.

A mucha gente le gusta el sexo anal. A otras les da vergüenza, o piensan que es algo sucio. El sexo anal es a menudo un tabú.

tocada-de-culo

¿Qué tiene de placentero?

Puede ser placentero que te toquen el ano. También puede dar placer sentir un dedo dentro del ano. Si introduces un dedo en el ano de tu pareja durante el acto sexual, humedecerse primero el dedo con saliva o lubricante. Al primer contacto, el ano se contraerá – es un reflejo muscular. Deja el dedo dentro inmóvil, y espera un poco antes de continuar.
Posibilidades
Acariciate el ano mientras te masturbas.
Toca o acaricia el ano de tu pareja durante el acto sexual.
Introducir algo en el ano (dedo, pene, vibrador).
Lamer el ano – esto se llama también “anilingus” o “beso negro”.
Presionar o acariciar la piel entre los testículos y el ano (el perineo).
Estimulación de la próstata
En los varones, un poco dentro del ano, se puede sentir la próstata. Es una de las partes más sensibles del cuerpo masculino. Se encuentra a unos cinco centímetros dentro del ano, del lado del estómago. Algunos chicos se excitan al estimulárseles la próstata. Se puede lograr introduciendo y sacando reiteradamente el dedo en el ano.
El ano se encuentra próximo a los órganos sexuales, tiene muchas terminaciones nerviosas y se contrae al tener un orgasmo. Es por estas razones que el sexo anal puede ser placentero.
Dolor
El sexo anal no debería doler. Sin embargo, si no tienes ninguna experiencia al respecto, puede resultar doloroso. Usa lubricante y distiéndete durante el acto sexual; así se irá el dolor. Si duele al introducir el pene en el ano, retirarlo cuidadosamente, porque el hacerlo rápido puede causar aún más dolor.
A mucha gente le gusta incluir el ano en las actividades sexuales. Si tú no lo deseas, hazlo saber. ¡No tiene porqué gustarte todo!

Consejos para tener sexo anal sin problemas

- Tómate tu tiempo.
- Comienza con cuidado y suavemente, y darse tiempo para
relajarse.
- Utilizar siempre un lubricante a base de agua.
- Utilizar siempre un preservativo. El interior del ano puede infectarse con facilidad. Se pueden producir pequeñas heridas o fisuras en la piel, haciéndote más susceptible a infecciones con el VIH u otras enfermedades de transmisión sexual (ETS). De romperse el condón, deberías dirigirte a un médico o clínica para someterte a un test de enfermedades de transmisión sexual. No tienes porqué practicar el sexo anal. Si no lo deseas, o no funciona, simplemente opta por otra cosa que sí disfrutes. ¿Preocupado por la higiene?
- Asegúrate de defecar antes de iniciar el sexo anal. Pueden también por ejemplo ducharse juntos.
- Cambia de condón si vas a tener sexo vaginal después del sexo anal. Y si lo has hecho sin condón, al menos lávate el pene. Lo mismo se aplica a los consoladores y vibradores.
- Si vas a introducir un objeto en el ano, asegúrate que la forma sea la apropiada. La punta del objeto debe ser redonda, y la base más ancha que el resto, de otro modo puede ser succionado dentro del recto y quedar atascado.
El sexo anal nunca conduce al embarazo. Sin embargo, sí puede suceder si el esperma se desliza hacia la vagina.
La primera vez
La primera experiencia con el sexo anal puede darte miedo  y resultar a veces dolorosa. Esto suele solucionarse de la mano de la experiencia, usando lubricante y distendiéndose durante el acto sexual.

Paso a paso

1. Primero toca y acaricia el ano, para acostumbrarse a la sensación. Si a tu pareja le gusta, puedes introducir un poco el dedo en el ano y moverlo lentamente hacia adelante y hacia atrás.
2. ¿Te gustaría ir más lejos? Puedes introducir en el ano un pequeño consolador o un butt plug (consolador especialmente diseñando para el ano, también denominado “tapón de culo”), para acostumbrar al ano a algo más grande que un dedo, pero menor que un pene.
3. ¿Están satisfechos con los resultados y desearían ir aún más lejos? Se puede cuidadosamente introducir la cabeza del pene – ¡Utiliza un condón y mucho lubricante! Hazlo lentamente y con cuidado, para que ambos puedan acostumbrarse. Si causa dolor, retira el pene lentamente. De hacerlo rápido, puede doler aún más.
4. ¿Les gusta a los dos? Entonces el chico puede lentamente penetrar aún más profundo en el ano y también aumentar la velocidad.

¡Gay o heterosexual, da igual!

¿Es el sexo anal algo exclusivo de los homosexuales? No, en absoluto, los heterosexuales también tienen sexo anal. Es una de las formas de tener sexo tanto para homosexuales como para heterosexuales.

Fuente: hablemosdesexo.com

sábado, 25 de enero de 2014

Los secretos del Sexo Anal.

El sexo anal es la estimulación sexual directa del ano y las zonas cercanas. Aparte de la penetración se considera la estimulación oral y manual.

Culo
Foto dookshoot.com

El ano, es una zona erógena muy potente capaz de proporcionar gran cantidad de placer tanto al hombre como a la mujer.  El hecho de que se considere como una práctica dolorosa es porque para disfrutar la penetración anal hacen falta paciencia, consideración y grandes cantidades de lubricante.
Si hablamos de lamer, chupar o acariciar el dolor no existe.

Pero, ¿Por qué duele y como hacemos para que no pase?

La vagina es un conducto musculoso  que reacciona abriéndose y lubricándose ante la excitación. El ano es un esfinter, es decir, un “cierre” en este caso del intestino que está diseñado para dejar salir, para expulsar.  Cuando el cuerpo siente que algo quiere entrar por la puerta de atrás, ¿qué hace? la cierra.
Tampoco tiene lubricación propia, lo importante de la lubricación es que no haya fricción. Cuando hay fricción seca no solo duele sino que quema, la piel se puede rasgar y llegar a sangrar.
Lo principal para disfrutar de este juego es empezar poco a poco.
Para que el esfínter se relaje y se abra lo ideal sería empezar estimulándolo oralmente puesto que la lengua es blanda, suave y húmeda.  Lamidas, succiones, besos o suaves mordiscos proporcionan gran placer y van acostumbrando a la zona al contacto.
El siguiente paso sería la estimulación manual. Que conste que aún no hemos introducido nada en ningún sitio, solo acariciamos y masajeamos, con lubricante a ser posible.
Esto no es una cuestión mecánica.  Mientras masajeamos con suavidad la zona, puede (y debe) haber besos, caricias, masturbación genital, palabras, masaje en la espalda, suaves palmadas en los glúteos… quién sabe, depende de los gustos de cada uno. La idea es disfrutar del proceso.
Cuando el receptor se sienta cómodo, puede pasarse a la penetración con los dedos. Mejor dicho, con uno solo y siempre bien lubricado. Para penetrar no hay que meter el dedo como quién se urga la nariz, debe ser despacio y con la yema como si quisiéramos plasmar la huella dactilar, así evitamos raspar con las uñas.
Es importante que el esfínter vaya cediendo solo, no forzarlo.
Así vamos dilatándolo y relajándolo.  Si no se relaja, es porque estamos yendo demasiado rápido. Recuerden siempre estár atentos a las reacciones del cuerpo de su compañero/a.
Cuando la penetración con los dedos resulte placentera, podemos pasar a introducir el pene o un juguete (dildos, masajeadores prostáticos, plugs, bolitas anales)
Para un sexo anal rico, no hace falta una penetración muy profunda.  Con introducir la punta del miembro/accesorio es suficiente. Ya luego irás cogiendo gusto y confianza para profundizar la penetración y explorar otros placeres del sexo anal.

Algunas consideraciones higiénicas:

  • Una cosa está clara, a poca gente le gusta meter la boca o los dedos en un lugar desaseado, así que si quieres sexo anal lo mejor es asear antes la zona. Con lavarlo con agua y jabón es suficiente.  Puede introducirse lévemente un dedo durante la limpieza para enjuagarlo un poco por dentro.
  • Por otro lado, algunas personas se realizan lavativas antes del sexo  para vaciar el intestino. Esto es una opción personal, si bien es cierto que  generalmente la materia fecal esta en una parte más profunda  en el cuerpo, es posible que la estimulación deje algunos restos incómodos. Para evitarlos, lavativas de agua tibia con una ducha o pera de limpieza anal.
  • Dentro del intestino habitan bacterias nocivas para la delicada flora vaginal/urológica. Lo ideal para evitar infecciones es el uso de preservativo. Otro consejo es seguir el clásico orden de penetración boca-vagina-ano, boca-ano o vagina-ano.
    Recuerden que si existe intercambio de fluidos existe riesgo de contagio de enfermedades de transmisión sexual. Por el ano también. Hay que cuidarse.

El tabú del Sexo anal

El sexo anal no es tan sencillo como el coito tradicional, requiere medidas de higene especiales, y dedicarle una atención especial. De alguna manera hay que tratar de no ceder al impulso de penetrarlo con pasión, por lo menos en un primer momento.
Por ser tan tabú, los varones lo ven como un logro y las mujeres como un pecado, es clásico en los textos sexológico-periodísticos  plantear el tema como si fuera un gran acontecimiento. Los hombres heterosexulaes son generalmente reacios a que su amante les penetre, solo de pensarlo a la mayoría se le encoje el cuerpo (e incluso más),  no sabemos si por ser “cosa de gays” o por miedo a lo que puedan descubrir.
El hecho de que los homosexuales gozen del sexo anal de una manera más libre es porque para el sexo masculino es especialmente placentera esta parte del cuerpo.  A escasos centímetros de la entrada del ano, más o menos debajo de la vejiga se encuentra la próstata (le dedicaremos un post completo prontamente). Esta glándula aparte de sus muchas funciones indispensables para la salud masculina, al ser estimulada por vía anal produce un intenso placer y bien tratada llega a producir orgasmo y eyaculación.
Las mujeres también pueden alcanzar el orgasmo “por detrás”, se llama orgasmo indirecto. En cualquier caso mientras practicas con a tu compañera no está de más tocarle en otras partes para que disfrute más de la experiencia. Las mujeres necesitan delicadeza para este juego, besos, caricas, mordisceos, masajeo del cuerpo, lo de siempre.
Si existe un colectivo para el que el sexo anal es tabú es el de los hombres heterosexuales.  “Por mi culito nada de nada” piensan. “Eso es de gays”, “¡no ni cagando!” .
Y  no saben es que están perdiéndose la mayor fuente de placer masculino, poder experimentar el orgasmo sin distracciones.  La próstata tiene una sensibilidad semejante al famoso punto G de las mujeres, se la conoce a menudo como punto “P”. Está directamente conectada con el aparato reproductor masculino, entre otras cosas se encarga de segregar el líquido en el que fluyen los espermatozoides.
Para una mujer también puede ser erotizante penetrar a su compañero, un cambio de roles más allá de la cásica dominación fálica ¿a quién no le gusta tener el control? ¿Y aquién no le gusta perderlo?

Algunos juguetes para el placer anal

  1. dildos: Los dildos anales se diferencian de los tradicionales porque en la base tienen un tope, el ano tiene un movimiento natural de succión, muchos han acabado en el hospital por esto, de ahi la importancia de este detalle en el diseño de dildos anales.
  2. arneses: Sirven para colocar un dildo y penetrar. Está pensado para que lo usen las mujeres, pero también lo pueden utilizar los hombres para una doble penetración.
  3. plugs: Son unos artefactos para dejar dentro del ano, tienen forma de peonza y un tope en la base, su uso primero es dilatar  aunque hay a quién le gusta dejarlo ahí puesto.
  4. masajeadores prostáticos: Son de uso masculino, pequeños y ergonómicos hacen su labor como tienen que hacerla. Algunos incluso vibran.
  5. bolas anales:  Una serie de bolitas unidas por un cuerpo (cuerda o silicona). También se llaman bolas tailandesas, se introducen y luego se sacan despacito durante el orgasmo. Increible.
Así que amigos no sean tímidos y experimenten con su cuerpo. Solo un último consejo, para las primeras veces agendar el encuentro. El sexo anal requiere tiempo, no sirve para un encuentro fugaz. Paciencia y disciplina. Siempre “litros” de lubricante y por favor condón.

¿Algo que decir?

Fuente: fetish.cl

lunes, 20 de enero de 2014

Consejos para disfrutar del sexo anal.

El ano puede estimularse de muchas maneras, desde utilizando la lengua hasta introduciendo un dedo, un juguete o un pene.

Foto lapatilla.com
 Foto lapatilla.com

Todas estas formas son calificadas como sexo anal y estimulan una zona erógena llena de terminaciones nerviosas que muchas veces desaprovechamos. Centrándonos en las técnicas que implican penetración, hoy damos unos consejos para disfrutar del sexo anal.

El sexo anal no duele

El principal motivo por el que el sexo anal no es más practicado es por el miedo al dolor. Sea por lo que les han contado por experiencias anteriores, muchas mujeres no están dispuestas a pasar un mal rato.
La realidad es que el sexo anal no tiene porque doler, ¡ni siquiera al principio! Si se hace con cuidado, respetando los tiempos y la peculiar fisiología de esta zona el sexo anal es muy placentero.

Un trabajo gradual

Desechad la idea de llegar y conseguir un sexo anal fácil y satisfactorio a la primera. En la mayoría de los casos, requiere un trabajo que incluso puede durar varias sesiones hasta que os sintáis cómodos, consigáis una dilatación adecuada y os acostumbréis a la sensación. ¡Pero no os echéis atrás! Merece la pena.
El trabajo comienza de forma individual, es recomendable que la persona que vaya a recibir el sexo anal haga ejercicios de inserción de un dedo para ir acostumbrándose a la sensación. Esto puede hacerlo por ejemplo en la ducha.

Sexo anal con confianza

Como en cualquier otra practica, es importante hacerla por deseo propio y no porque le apetezca a la pareja. Ninguna práctica sexual es esencial para una vida sexual plena (ni siquiera el coito) y lo importante es disfrutar.
También es importante una buena comunicación con la pareja, sobre todo en el caso del sexo anal, donde las sensaciones pueden ser distintas. Saber decir NO es imprescindible para poder parar en el momento que moleste.

Prepara el ambiente

Un ambiente cómodo y sugerente siempre ayuda mucho a entrar en materia. Colocad unas velas, un poco de música, precededlo de una cena romántica o una velada especial.

Dilatar poco a poco

Este es de los consejos más importantes para disfrutar del sexo anal. El ano no está preparado para la penetración y se dilata muy lentamente.
Contiene dos esfínteres, el primero y más cercano a la entrada se contrae de manera voluntaria y pero el más profundo es involuntario y se contrae como respuesta a la ansiedad y el miedo.
Hay que comenzar a dilatar con un dedo y luego ir subiendo a dos, un dildo estrecho etc. hasta llegar al pene.

Siempre con lubricantes

El ano carece de lubricación natural así que es esencial utilizar algún tipo de lubricante, incluso para meter un dedo.
Hay lubricantes específicos para este tipo de penetración, algo más densos y duraderos. Los de silicona son ideales pero no se pueden utilizar con preservativo.
También hay lubricantes con componentes relajantes para facilitar la inserción.

La importancia de parar

La mayor parte de las malas experiencias con el sexo anal ocurren por no ser suficientemente delicado. Durante la penetración de un dedo, dildo o pene puede haber un momento en que se toque musculo aún no dilatado y sentir un pinchazo, aquí es importante avisar a la pareja para que detenga la inserción.
Hay dos errores frecuentes; el primero es sacar el pene en este momento, lo que provocará que la dilatación se pierda y nos quedemos con el mal gusto de ese último momento de dolor, el segundo es ignorar el dolor y empujar más, que no tendrá otra consecuencia que agudizar el dolor.
Lo mejor es parar la penetración durante unos segundos hasta que se dilate y luego continuar lentamente y pendiente de las sensaciones.

Juguetes que ayudan

En las tiendas eróticas podemos encontrar juguetes que ayudan a la dilatación del ano. Podemos utilizar, por ejemplo, bolas anales e ir introduciéndolas de una en una. También dildos específicos para el ano.
Es importante que utilicemos juguetes cuya función sea el sexo anal, esto lo sabremos porque cuentan con un “tope” que impide que se introduzcan totalmente en el ano. Con otros objetos corremos el riesgo de no poder sacarlos.

La dieta influye

Lo que comemos tiene mucho que ver con como disfrutamos del sexo anal. Es necesario que nuestra dieta contenga suficiente fibra para que los movimientos digestivos sean correctos y las heces no sean duras.
Un estreñimiento continuo daña los tejidos del ano y puede dificultar el disfrute del sexo anal. Incluye fruta y verduras en tu dieta para unos movimientos intestinales saludables.

La suciedad en el sexo anal

Otro de los miedos ante esta práctica es la posible suciedad que se encuentra en los dedos o el pene.
Respecto a la estimulación manual podemos evitar mancharnos si utilizamos guantes de latex. El pene puede estar protegido con un preservativo.
Algunas personas optan por ponerse un enema para una limpieza más profunda pero no es conveniente abusar de esta medida.

La higiene ante todo

El ano contiene microorganismos que pueden provocar infecciones en otras partes del cuerpo como la vagina.
Si se introducen los dedos, un juguete o el pene en el ano, no se debe penetrar seguidamente la vagina. Siempre es necesaria una limpieza antes y cambiar el preservativo.

Cuidado con las ETS

Durante el sexo anal se pueden abrir microlesiones que facilitan el contagio de enfermedades como el VIH.
Por eso es conveniente extremar las precauciones en la realización de esta práctica y utilizar siempre preservativo. Hay preservativos especiales para la penetración anal que tienen más grosor y mayor cantidad de lubricante.

El orgasmo en el sexo anal

La principal zona erógena y provocadora de orgasmos estupendos es, al fin y al cabo, la mente. Esto significa que si el sexo anal es una práctica tremendamente excitante para ti, es muy posible que llegues al orgasmo solamente con la estimulación en esta zona.
En general el sexo anal por sí solo provoca mucho placer pero no suficiente para llegar al orgasmo. Combinar esta estimulación con la del clítoris es una gran idea si quieres disfrutar de un orgasmo explosivo.

No practiques sexo anal si…

Evita el sexo anal si tienes hemorroides, el roce con el dildo o el pene pueden irritar y abrir las lesiones complicando su curación.

Tampoco lo practiques si sufres estreñimiento, diarrea o cualquier molestia en esta zona.

Fuente: doctissimo.es